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Ansiedad: Cuando tu mente corre más rápido que la vida

Actualizado: 12 jun 2025


La ansiedad es una respuesta normal del cuerpo ante el estrés. Pero cuando se vuelve persistente, intensa o desproporcionada, puede interferir con tu bienestar, tus relaciones y tu capacidad para disfrutar del presente.

Muchas personas la viven en silencio, sin entender del todo qué les está pasando. Reconocerla es el primer paso para manejarla de forma más saludable y compasiva.

Los Trastornos de Ansiedad (TA) son más comunes en las mujeres (7.7%), que en los hombres (3,6%). Según datos revelados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).





¿Qué es la ansiedad?

Es una reacción emocional y fisiológica ante situaciones que el cerebro interpreta como amenaza. En pequeñas dosis, puede ayudarte a mantenerte alerta o rendir mejor. Pero cuando se convierte en un estado constante de preocupación, miedo o tensión, puede transformarse en un problema de salud mental.


Síntomas comunes de la ansiedad

La ansiedad no siempre se ve igual en todas las personas, pero puede incluir:


Físicos:

  • Palpitaciones, sudoración, tensión muscular

  • Dificultad para respirar o sensación de ahogo

  • Problemas gastrointestinales (nauseas, diarrea, dolor de estómago)

  • Mareos o fatiga constante


Cognitivos/emocionales:

  • Pensamientos intrusivos o catastróficos

  • Dificultad para concentrarse

  • Irritabilidad o sensación de estar “al límite”

  • Miedo intenso sin causa aparente


Conductuales:

  • Evitación de ciertas situaciones o personas

  • Aislamiento social

  • Hipervigilancia

  • Necesidad de controlar todo


Causas comunes de ansiedad

  • Factores genéticos y neuroquímicos

  • Eventos traumáticos o estresantes

  • Estilo de crianza o experiencias tempranas de invalidación emocional

  • Uso de sustancias

  • Condiciones médicas (como problemas de tiroides o cardíacos)



Alternativas para manejar la ansiedad:

A continuación, algunas estrategias y recursos validados que pueden ayudarte:


1. Técnicas de regulación emocional

Basadas en la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT) y Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), ayudan a:

  • Identificar y nombrar emociones

  • Detener pensamientos irracionales

  • Tolerar el malestar sin reaccionar impulsivamente

📌 Ejercicio útil: Técnica STOP (Stop, Take a breath, Observe, Proceed con conciencia)


2. Respiración consciente y anclaje corporal

Aprende a calmar tu sistema nervioso con respiraciones profundas y lentas, como la 4-7-8 (inhalas en 4, mantienes 7, exhalas en 8).También puedes usar objetos (como una piedra, un pañuelo, o tus pies en el suelo) para volver al presente.


3. Escritura emocional

Llevar un diario de ansiedad puede ayudarte a:

  • Identificar patrones

  • Entender detonantes

  • Liberar tensión emocional


4. Apoyo profesional

Consulta con un psicólogo/a especializado/a. Las terapias más eficaces incluyen:

  • TCC (Terapia Cognitivo-Conductual)

  • DBT (Terapia Dialéctico-Conductual)

  • EMDR (para ansiedad postraumática)En algunos casos, acompañamiento psiquiátrico con medicación puede ser útil y necesario.


5. Red de apoyo emocional

Hablar con personas de confianza, unirte a grupos de apoyo, o simplemente compartir lo que sientes, ayuda a reducir la sensación de aislamiento.



Recomendaciones prácticas diarias

  • Establece rutinas que incluyan descanso y pausas

  • Limita el consumo de cafeína, azúcar y redes sociales

  • No te exijas estar “bien” todo el tiempo

  • Celebra tus avances, por pequeños que parezcan

  • Reconoce que pedir ayuda es una forma de fortaleza, no de debilidad


La ansiedad no es una señal de debilidad, es un mensaje del cuerpo que nos pide atención, autocuidado y reconexión. No tienes que afrontarla solo/a, ni vivir permanentemente en alerta.

🌿 Respirar, sentir y sanar también es parte del camino.


 
 
 

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